Existe una gran variedad de selladores en el mercado, pero sabes ¿cuándo elegir un sellador para ladrillos? Te garantizamos que con estos tips tu próximo proyecto de albañilería quedará super resistente.
El sellador para ladrillos está diseñado para formar sellos permanentes que son impermeables y resistentes a la intemperie. Además, los selladores para ladrillos están especialmente formulados para usarse en espacios y juntas en mampostería y concreto, lo que significa que muestran una resistencia superior frente a entornos de trabajo más exigentes que otros selladores. Un sellador para ladrillos de calidad resiste los esfuerzos y vibraciones resultantes del movimiento, el clima y otros factores, mejor que la mayoría de los productos genéricos.
Reúne tus herramientas. Necesitarás una espátula, una pistola de calafateo, cinta para enmascarar y cúter. Recuerda siempre usar guantes para proteger tus manos.
Preparación de junta. La profundidad del sellado del ladrillo debe ser la mitad del ancho de la junta, si la junta es más ancha de 10 milímetros. Sin embargo, te aconsejamos siempre leer la información del producto donde encontrarás las dimensiones máximas de la junta, el tipo de soportes (como Sista backer rod) que puedes usar si tu junta es demasiado profunda e información básica sobre las temperaturas y la humedad en el momento de la aplicación.
Preparación de la superficie. Las superficies deben estar estructuralmente sanas, secas y libres de cualquier contaminación. Si estás volviendo a sellar juntas previamente selladas, quita todo el residuo del sellador anterior del ladrillo antes de sellar. Debes asegurarte de que las superficies debajo del sellador para ladrillo anterior estén limpias cuando vayas a aplicar el producto nuevo. Dependiendo del sellador para ladrillos que utilices, es posible que sea necesario imprimar la superficie.
Aplica el sellador para ladrillo. Carga tu sellador para ladrillos en tu pistola de calafateo. Con ayuda de la cinta, delimita el área en la que colocarás el sellador. Corta la boquilla en un ángulo de 45 grados al tamaño de cordón deseado y perfora el sello interior. Aplica el sellador para ladrillo con una presión constante, forzándolo hacia la junta desde la parte inferior. Evita puentear la junta ya que podrías formar burbujas de aire. Perfila auxiliándote de la espátula para que quede estética la aplicación. Retira la cinta de enmascarillar.
Limpia. Limpia las herramientas y los residuos de sellador para ladrillo sin curar inmediatamente con alcohol isopropílico en un área bien ventilada. Puedes cortar con cuidado el sellador para ladrillo curado con una herramienta afilada. Lávate las manos después.
Debes asegurarte de que tu sellador para ladrillos pueda soportar las condiciones ambientales a las que será expuesto. Si tus ladrillos estarán sujetos a condiciones climáticas extremas, necesitarás de un sellador para ladrillos particularmente resistente. También verifica que tu sellador para ladrillos pueda adherirse a todos los materiales de construcción involucrados.
Es importante que sepas que existen selladores para ladrillos con altas propiedades mecánicas como Sista Fachadas, Metales y Mampostería o incluso para aplicaciones en las que se requiere una estética armónica con el color de cemento, SISTA FT101 en su presentación gris es el ideal, que además es aplicable en superficies húmedas.
Si tu proyecto requiere de un sellador para ladrillos de alto rendimiento por los factores a los que está expuesto, te recomendamos Sista Duroplus, un sellador de poliuretano, de consistencia pastosa y que cura rápidamente al contacto con la humedad del medio ambiente, formando un sello elástico resistente al agua y a la intemperie.
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